¿Qué juguetes son seguros para bebés?

Cuando elegimos un juguete para un bebé, probablemente lo primero que nos llame la atención sean sus colores, sonidos, texturas o todo lo que puede descubrir jugando con él. Pero antes de todo eso hay algo fundamental: la seguridad.
Durante los primeros meses y años, los bebés conocen el mundo de una manera muy diferente a los adultos. Agarran, tiran, golpean, aprietan y, sobre todo, se llevan objetos a la boca.
Por eso, un juguete adecuado para un niño más grande puede no ser seguro para un bebé.
¿Qué deberíamos mirar antes de elegir?
1. Revisá siempre la edad recomendada
La edad indicada en el juguete no está solamente relacionada con qué tan entretenido o desafiante puede resultar.
También puede brindar información importante sobre para qué etapa fue diseñado y qué precauciones debemos considerar.
Por eso, antes de comprar un juguete, revisá siempre la edad recomendada y las advertencias de seguridad de su etiqueta o envase.
Si dice +0 meses, +6 meses, +12 meses o +3 años, no es un dato menor.
Elegir un juguete adecuado para su etapa es el primer paso para ofrecer un juego seguro.
2. Cuidado con las piezas pequeñas
Los bebés exploran muchísimo con la boca. Un objeto que para nosotros parece simplemente pequeño puede representar un riesgo para ellos.
Por eso, los juguetes destinados a los más chicos no deberían tener piezas pequeñas que puedan desprenderse durante el juego.
Antes de ofrecérselo, podemos revisar:
- Que las piezas estén firmemente sujetas.
- Que no haya botones, ojos, adornos u otras partes pequeñas flojas.
- Que el juguete no tenga componentes que puedan desprenderse fácilmente.
- Que se encuentre en buenas condiciones.
Y esta revisión no debería hacerse solamente cuando compramos el juguete.
Con el uso, las caídas y el paso del tiempo, un juguete puede deteriorarse. Revisarlo periódicamente también forma parte de jugar de manera segura.
3. Elegí materiales seguros y no tóxicos
Durante los primeros meses es completamente normal que muchos juguetes terminen en la boca.
Por eso, es importante elegir productos fabricados con materiales adecuados para uso infantil y no tóxicos, y prestar atención a la información y advertencias proporcionadas por el fabricante.
También conviene evitar juguetes de procedencia desconocida o productos en los que no podamos identificar para qué edad fueron diseñados.
4. Mejor livianos y fáciles de manipular
Cuando un bebé está aprendiendo a agarrar objetos todavía no controla sus movimientos con precisión.
Puede levantar un juguete y segundos después dejarlo caer sobre su propio cuerpo.
Por eso, especialmente durante los primeros meses, resultan prácticas las propuestas livianas, fáciles de agarrar y adecuadas al tamaño de sus manos.
Sonajeros, mordedores y juguetes sensoriales diseñados específicamente para bebés son algunos ejemplos.
5. Prestá atención a los bordes y terminaciones
Un juguete para los más chicos debería permitirles explorar sin encontrarse con terminaciones peligrosas.
Buscá propuestas con bordes suaves o redondeados, sin puntas ni filos accesibles, y revisá que no existan roturas que puedan generar nuevas superficies filosas.
Si un juguete se rompe, se agrieta o pierde alguna de sus piezas, es importante retirarlo hasta comprobar que continúa siendo seguro.
6. Que sean fáciles de limpiar
Un juguete cae al piso, vuelve a las manos y muchas veces termina nuevamente en la boca.
Es parte de la vida cotidiana con un bebé.
Por eso, para los más chicos resulta especialmente práctico elegir juguetes que puedan limpiarse fácilmente siguiendo las instrucciones del fabricante.
Mantener limpios los objetos que manipulan habitualmente es especialmente importante durante una etapa en la que la boca también funciona como una herramienta de exploración.
7. Atención especial a pilas e imanes
Este es un punto al que vale la pena prestar especial atención.
Si un juguete utiliza pilas, especialmente pilas pequeñas o tipo botón, el compartimento debe permanecer correctamente cerrado y fuera del acceso del bebé.
Lo mismo sucede con los imanes pequeños: nunca deberían quedar sueltos o accesibles.
No alcanza con que el juguete sea divertido o adecuado para la edad. También debemos comprobar que sus componentes permanezcan seguros durante el uso.
8. Evitá cordones y cintas largas
Los juguetes con cordones, cintas o lazos largos pueden representar un riesgo para bebés y niños pequeños.
Por eso, además de mirar las piezas del juguete, conviene observar todo lo que cuelga de él y respetar siempre las indicaciones del fabricante sobre dónde y cómo debe utilizarse.
Especialmente en cunas y espacios donde duerme el bebé, debemos ser muy cuidadosos con los objetos que dejamos a su alcance.
9. El lugar donde juega también importa
Podemos elegir un juguete seguro y aun así utilizarlo en un entorno que no lo sea.
El espacio de juego debería permitir al bebé moverse y explorar de forma segura, siempre con la supervisión adecuada para su edad.
También es importante mantener fuera de su alcance objetos que no sean juguetes pero que puedan despertar su curiosidad: monedas, pilas, botones, piezas de juguetes de hermanos mayores u otros objetos pequeños.
Cuando conviven niños de distintas edades, este punto se vuelve especialmente importante.
Una revisión rápida antes de jugar
Antes de darle un juguete a tu bebé, podés hacerte estas preguntas:
¿Es adecuado para su edad?
¿Tiene alguna pieza pequeña que pueda desprenderse?
¿Sus materiales son seguros para uso infantil?
¿Tiene bordes o puntas que puedan lastimarlo?
¿Está entero y en buenas condiciones?
¿Las pilas están correctamente protegidas?
¿Puedo mantenerlo limpio fácilmente?
Si todo está en orden, llegó el momento de lo más importante: jugar y descubrir juntos.
Seguridad también es elegir para cada etapa
Un bebé de 3 meses no juega de la misma manera que uno de 10 meses, y un niño de 2 años explora de una forma completamente diferente.
A medida que crecen aparecen nuevas habilidades, pero también nuevas formas de interactuar con los objetos.
Por eso, no existe un único juguete adecuado para toda la primera infancia.
En Ositos & Cía. queremos acompañar a madres, padres y cuidadores no solamente a encontrar juguetes que les gusten a los más chicos, sino también a elegir propuestas adecuadas para cada momento de su crecimiento.
Antes de elegir, mirá la edad. Revisá sus características. Conocé cómo juega tu bebé.
Porque jugar también es descubrir el mundo, y hacerlo de forma segura es parte de acompañarlos a crecer.





